... LA ALHAMBRA Y EL GENERALIFE?
Jardín yo soy que la belleza adorna: Sabrás mi ser si mi hermosura miras. Así comenzaba el poeta Ibn Zamrak uno de sus poemas, el que decora la Sala de Dos Hermanas del Palacio de la Alhambra. Fue el único poeta andalusí que la conoció concluida. Siglos después, Federico García Lorca estableció una interesante imagen en su Elegía humilde a Granada donde se puede vislumbrar el contorno del castillo rojo: esqueleto gigante de sultana gloriosa, devorado por bosques de laureles y rosas.
El hecho de que la Alhambra, y el Generalife, compitan como uno de los monumentos más visitados del país, unido a que constituyen el mayor conjunto monumental de la cultura musulmana que se conserva en Europa, bastarían para que sea uno de los puntos de visita recomendables para el alumnado andaluz.
El impresionante conjunto incluye más de diez hectáreas de terreno donde se suceden palacios, fortalezas militares, jardines, paseos, casas de reposo, pequeñas mezquitas, albercas, huertos, barrios, calles, puertas, arcos, murallas, acequias, patios, baños… una ciudad palatina que fue levantada por la dinastía de los nazaríes en el siglo XIII y se ha conservado hasta nuestros días con ciertos cambios en su fisonomía.
Debemos al arquitecto Leopoldo Torres Balbás (1888-1960), quien a través de una tarea históricamente rigurosa y estéticamente sensible, abandonó la tradición de restauraciones que recreaban un mítico paraje –alejado de la realidad histórica. El romántico pensamiento del siglo XIX aplicaba fantasía y destrucción en el conjunto monumental. Torres Balbás restauró el Mexuar, el Patio de los Leones y el de la Alberca, creó la entrada a los Palacios Reales y concibió los jardines de El Partal siguiendo tanto la tradición andalusí como la clásica. La Unesco declaró Patrimonio Mundial a la Alhambra y el Generalife el 2 de noviembre de 1984.
El Patronato de la Alhambra y el Generalife ofrece visitas concertadas a los centros educativos de la Unión Europea. En este enlace podemos obtener más información, incluido el modo de obtener que tales visitas sean gratuitas.
Jardín yo soy que la belleza adorna: Sabrás mi ser si mi hermosura miras. Así comenzaba el poeta Ibn Zamrak uno de sus poemas, el que decora la Sala de Dos Hermanas del Palacio de la Alhambra. Fue el único poeta andalusí que la conoció concluida. Siglos después, Federico García Lorca estableció una interesante imagen en su Elegía humilde a Granada donde se puede vislumbrar el contorno del castillo rojo: esqueleto gigante de sultana gloriosa, devorado por bosques de laureles y rosas.
El hecho de que la Alhambra, y el Generalife, compitan como uno de los monumentos más visitados del país, unido a que constituyen el mayor conjunto monumental de la cultura musulmana que se conserva en Europa, bastarían para que sea uno de los puntos de visita recomendables para el alumnado andaluz.
El impresionante conjunto incluye más de diez hectáreas de terreno donde se suceden palacios, fortalezas militares, jardines, paseos, casas de reposo, pequeñas mezquitas, albercas, huertos, barrios, calles, puertas, arcos, murallas, acequias, patios, baños… una ciudad palatina que fue levantada por la dinastía de los nazaríes en el siglo XIII y se ha conservado hasta nuestros días con ciertos cambios en su fisonomía.
Debemos al arquitecto Leopoldo Torres Balbás (1888-1960), quien a través de una tarea históricamente rigurosa y estéticamente sensible, abandonó la tradición de restauraciones que recreaban un mítico paraje –alejado de la realidad histórica. El romántico pensamiento del siglo XIX aplicaba fantasía y destrucción en el conjunto monumental. Torres Balbás restauró el Mexuar, el Patio de los Leones y el de la Alberca, creó la entrada a los Palacios Reales y concibió los jardines de El Partal siguiendo tanto la tradición andalusí como la clásica. La Unesco declaró Patrimonio Mundial a la Alhambra y el Generalife el 2 de noviembre de 1984.
El Patronato de la Alhambra y el Generalife ofrece visitas concertadas a los centros educativos de la Unión Europea. En este enlace podemos obtener más información, incluido el modo de obtener que tales visitas sean gratuitas.
Lo que resulta vital es que preparemos muy bien la visita con anterioridad, y sobre todo, que la adecuemos a la edad de nuestros escolares. Existe una gran bibliografía sobre el tema, tanto en librerías y bibliotecas como en la web. Aquí recogemos algunas de las más interesantes:

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